Dios! incomparable perdonador de pecados!
Aca estoy, quebrantado hasta la médula
sin la mínima intención de hacer las cosas
A mi manera, aqui estoy!
Listo para que fundas mi soberbia y que la scoria
de mis despreciables actos sean llevados a la nada.
Vi através de la ventana del dolor mis penas.
Ya no hay ídolo que adorar, se precipitó desde
el podio que le había construído y como no tenía
alas no pudo volar, sus pies de barro tampoco
Le sirvieron para andar.
Perdóname execrable Padre!
Comprenderás que fuí un niño
en el cuerpo de un hombre.
Me deslumbró su belleza
y le erigí altar en mi alma
sin saber que cometía abominación
ante tus santos ojos.
Pero Tú eres misericordioso
y como padre amoroso
me dejaste tropezar mil veces
extendiste varias veces tu mano
Y yo te dije: “gracias yo puedo solo!”
Y así seguí enredándome en los dichos de mi boca
cavando mi propia sepultura, comiendo lodo, saturando
mis venas de falsas promesas y esperando el milagro
que jamás llegó.
He pasado una noche horrenda
Mis propios monstruos me tendieron sitio
No podía salir de mis viejos miedos
En medio de tanta oscuridad miraba
El rayo salvífico de tu amorosa mano.
Ahora alumbra una Aurora
que jamás mis pupilas habían apreciado.
Hay paz profunda jamás sentida
No dejes que pierda lo que he ganado
Alumbra siempre el camino.
11-16-2011
Aca estoy, quebrantado hasta la médula
sin la mínima intención de hacer las cosas
A mi manera, aqui estoy!
Listo para que fundas mi soberbia y que la scoria
de mis despreciables actos sean llevados a la nada.
Vi através de la ventana del dolor mis penas.
Ya no hay ídolo que adorar, se precipitó desde
el podio que le había construído y como no tenía
alas no pudo volar, sus pies de barro tampoco
Le sirvieron para andar.
Perdóname execrable Padre!
Comprenderás que fuí un niño
en el cuerpo de un hombre.
Me deslumbró su belleza
y le erigí altar en mi alma
sin saber que cometía abominación
ante tus santos ojos.
Pero Tú eres misericordioso
y como padre amoroso
me dejaste tropezar mil veces
extendiste varias veces tu mano
Y yo te dije: “gracias yo puedo solo!”
Y así seguí enredándome en los dichos de mi boca
cavando mi propia sepultura, comiendo lodo, saturando
mis venas de falsas promesas y esperando el milagro
que jamás llegó.
He pasado una noche horrenda
Mis propios monstruos me tendieron sitio
No podía salir de mis viejos miedos
En medio de tanta oscuridad miraba
El rayo salvífico de tu amorosa mano.
Ahora alumbra una Aurora
que jamás mis pupilas habían apreciado.
Hay paz profunda jamás sentida
No dejes que pierda lo que he ganado
Alumbra siempre el camino.
11-16-2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario