sábado, 19 de diciembre de 2009

Tu foto

En sueños he dicho tantas veces tu nombre,
he abierto mi álbum de fotos por las madrugadas
y te encuentro siempre sonriente.
Ahora solamente puedo acariciar
tus mágicos cabellos a través del papel

Es sorprendente como una perfecta combinación
de colores me pueda mostrar todas las veces
que quiero tu rostro angelical, ahora puedo
ver perfectamente tu lunar café, geométricamente
trazado en el centro de tu nariz.

Luego desplazo mis ojos hacia abajo y (…)
¡Oh! tiemblo, he descubierto otra vez tu boca,
con ese suave aroma que desprenden tus labios
cuando te tocan mis besos.
¿Y tu mirada? prefiero no ver tus ojos.

Son ellos los causantes de mi delirio.
Me miras y solamente existes tú en ese instante,
a toda hora, en cada segundo siento tu presencia.
Tienes un punto de diosa en tu barbilla.

Una marca indeleble como muestra
de la originalidad de la gran obra.
Nada se parece a ti, no hay similitud.
Volver a besar tu boca es mi mayor anhelo,
tus labios embriagadores me esperan,
si fuera necesario hacer los dodekathlos.

¡Bienvenidos sean!

¡No me importa!, dispuesto estoy,
libre mi espíritu vuela y sueña;
remonta las regiones celestes.
Camino sobre brazas y no me quemo.

Esta tarde antes que el sol se oculte aprovecharé
aquella bandada de pájaros que tras el horizonte se pierden,
me llevarán al cielo.
Cortaré tres estrellas del jardín celestial, una significa la Fe,
otra la Esperanza y la última el amor sublime, sentimientos
que encierran la noble idea que mi alma
a gritos desaforados te dice: ¡Te amo! (…)

Saltaré por la noche al jardín vecino en donde crecen lirios,
claveles y rosas, con mis manos aunque me espine formaré
un ramo de olorosas flores y mañana cuando el sol ilumine
tu rostro ya tendrás mi corazón en tus manos.

Marzo 10, 1996.

Tu foto


Que me falte todo, menos el rubí de tu boca

Que me falte todo (…)


Que me falte todo, menos el rubí de tu boca
puede ser que algún día esté yo catatónico,
cianótico y se escurra de mí todo destello de vida.
Que no me falte en ese lapso la chispa de tus ojos.

Aunque el abrazo de tus llamas incinere mis carnes.
que no me falte mi bien, tu risa y el jolgorio de tus cabellos
donde anidan llenos de ilusión como pájaros
mis sentimientos.

Que no me falte el mutismo de tus dedos
ni la contracción de tus caderas.
Que no me falte el sonido de tus pasos,
ni tu caminar suave.

Puede ser que un día quede yo ciego, sordo o mudo.
Te escrutaría con mis manos de poeta,
mi voz sería el soplo del viento.
Dialogaríamos por telepatía sin necesidad
de confusas palabras.

Que no me falte tu amor infinito.
Porque entonces si que la vida no tendría sentido.
Si me faltaras mi amada, mejor quisiera ser duna.
Arena que en el desierto hierve y apaga
cualquier vestigio de vida

Sin tu amor mejor es ser roca, o no ser nada.
La materia inanimada, la no sustancia.
Si me faltaras mi musa, mi ninfa, mi amada
No tendría sentido mi paso por la tierra
¡Mi vida sería nada!


15 julio 2008
Reno NV
U.S.A

jueves, 17 de diciembre de 2009

Para ti ya tenía un nombre

Existe un gran capricho, en la vida o en las circunstancias,

mientras para ti yo ya tenía un nombre otros,
dizque padres dicen : “ ese niño no debe nacer”
y con sangre fría siegan una hermosa vida,
en potencia esplendente.

Fue un golpe seco, certero y contundente
más fuerte que el impacto de un aerolito sobre la tierra
nada consuela ahora mi alma triste y en guerra,
desde ese día divaga por la región celeste.

Busco el suave olor de leche materna en tu boca
o el inconfundible aroma que solamente los bebés tienen.
Pero no se como es tu rostro, ni el color de tus cabellos
ni la forma de tus ojos, y ¿tu sexo?

Aún no me es dado saber si eres niño o niña.
¿Por qué te fuiste tan pronto?
Como el rocío de la mañana.
Llegaste a nuestras vidas, como una estrella breve
como un suspiro del cielo, una brisa leve.

Te caíste del fecundo vientre,
y no vieron tus ojos el mundo.
Ayer vi los campos henchidos con sus frutas doradas
y me parece que te veo moviendo tus manitas
entre las sombras cuando se arquean por el peso
y la gravedad los racimos maduros.

En qué lugar de la cuarta dimensión te encuentras?
Porque seguro estoy que vives, intuyo que estás cerca de mi,
en el viento ausculto tu tierna voz que estimula mis tímpanos rotos.
Algunas veces escucho claramente el susurro de tus labios
y claramente se escucha: papá.

Yo se que no estoy loco,
porque no es esquizofrenia amarte.
Aunque nunca he podido verte, se que estás allí.
Por eso quiero que me roces con tus labios de agua
a través de la lluvia y que enjugues mis lágrimas
con tu pañuelo de aire.

Que me visites en sueños para poder arrullarte.
Sentarte en mis piernas a horcajadas,
y hacer saltos de caballito o contarte historias
que a todos los niños les gustan.

Hijo o Hija, te amo y se que tú lo sabes,
cuando nos descubramos por vez primera diré
tu nombre que he guardado en lo más recóndito
de mi corazón, y de ese concilio de seres alados
el que de un paso al frente se que ese serás tú.


11 de Julio 08.
Reno NV

sábado, 24 de octubre de 2009

La víspera de tu cumpleaños.

Ayer, en la penumbra de la noche tu cuerpo
desnudo en mi mente se dibujaba.
Como gacelas en celo tus pechos de mis manos
se fugaban y caían presos del deseo; en los labios
trémulos y susurrantes del hombre que te ama.

¿Cómo saber cuanto te amo?
¿Acaso el amor que siento por ti tiene inicio?
Me pierdo en tu cuerpo y tus labios me embriagan
cuando resoplo como potro sin freno
en los cabellos erizados de tu nuca.


No quiero saber cuanto te amo, medir lo insondable
es necedad y trabajo vano.
Solamente me importa quemar mis naves
en el fuego abrasador que inicia cuando nuestros
cuerpos desnudos en un solo se funden.


Poesía, tú me pides, ¿acaso mis manos,
mi boca y todo mi ser no hablaron por mi ayer en la noche?
¡Oh!, que noche, que más inspiración puede pedir un hombre
como yo para escribir, si no es estar al lado de su amada,
 tocar su cuerpo y perderse en su geografía nítida.


Si Dios te hizo esculturalmente perfecta,
que más puedo agregar yo sino halagos
y asombro, agradecimiento por permitir
sembrar mi semilla en tu fecundo vientre.

Gracias por todo, amada Belkis, porque
cuando escribo de ti o pienso en ti todo
mi cuerpo tiembla; no es para menos.
Lo que ayer y otros días hemos vivido
imposible es expresarlo con palabras.


Porque son solo sonido, símbolos y lo nuestro
es profundidad del deseo, manos que me tocan
y me transportan a otro cielo, donde tú y yo estamos
solitarios y con nosotros el universo.



No puedo saber ¿cuánto te amo?, porque nuestro
amor no es evaluable.
Solamente quiero besar tu boca de rosa,
Sentir como palpita tu piel debajo de mis manos.



18 septiembre 2001

Managua, Nicaragua

domingo, 13 de septiembre de 2009

¿Qué es Ker?

WikipediaEn la mitología griega, las Keres (en singular, Ker) eran espíritus femeninos de la muerte. En algunos textos, Ker es la diosa de la muerte violenta. Según Hesíodo, las Keres eran hijas de Nix y, como tales, hermanas del Destino (las Moiras), la Condenación (Moros), la Muerte y el Sueño (Tánatos e Hipnos), la Discordia (Eris), la Vejez (Geras), la Venganza (Némesis), Caronte y otras personificaciones. Algunos también han dicho que las Keres eran hijas de Érebo y Nix.


Si desean saber más les invito a leer este contenido:
http://es.wikipedia.org/wiki/Ker

Keres

Ker

Camino por las plazas desoladas,
llenas de perros vagabundos.
El olor a carne podrida voltea mi estómago al revés,
sangre seca en las camisas verdes de jóvenes casi niños;
el humo huele a muerte y el cielo se oscurece
por las alas desplegadas de los gallinazos.

Las hijas de Nix sobrevuelan los campos;
sus dientes cetrinos rechinan haciendo ruidos
de cristales rotos, en sus cuencas no se ven sus ojos;
sólo los despojos de lo que nunca fueron.

Pasan los soldados desarrapados, hambrientos
y sedientos de sangre, sus miradas son como de hienas,
huelen los aires nerviosos.
Comen pólvora dizque para ahuyentar el miedo.
Ya no saben que día del año es hoy, la noche es eterna.

La lluvia lava la tierra y se escurren las gotas rojizas
del rostro de los soldados,
ya no saben por qué luchan.


Han olvidado las grandezas de la vida,
la mirada inocente de un niño,
la sonrisa pícara de la novia, no recuerdan
nada del pasado luminoso.

Les han robado la dicha del primer beso,
no saben por qué matan; tampoco por qué mueren.
Las consignas yacen desechas en jirones como
la bandera que enarbolan, ¡Patria o Muerte!, grita uno.
jamás una piedra es más grande que una idea.

Las nobles ideas no necesitan fusiles,
mucho menos la vida de niños que se hicieron
hombres en los campos de batalla.
Los antiguos guerrilleros hoy día están
sentados en sus tronos, moviendo las fichas del ajedrez.
En su otra mano la lectura obligatoria: El Príncipe.

Se rompe la cinta y solamente se ve una luz
gris de un proyector, las partículas de polvo
danzan en el aire mezclándose con el humo
del cigarro en la mano del Comandante en Jefe.
Lanza la foto al suelo y le dice al esbirro:
_ ¡Vuelve a poner el film, me gusta ver acciones de guerra!

Noviembre 1986
Isla de la Juventud
Cuba

sábado, 12 de septiembre de 2009

Prólogo


¿Quién pone freno al sentimiento, corsé o camisa de fuerza?
Yo quiero ritmar sin rima, hablar sin prosa
con la limpieza de la oración sincera, concisa y despierta.
Solamente para ser oída por el que no tiene oídos,
ni ideas preconcebidas del verso y del arte.

¡Ah! Los académicos, son útiles pero no tanto.
Dejen que vuelen los sentimientos humanos sin yugo.
Que puedan ser expresados con pocas o muchas palabras
y se posen en la corona dorada de la conciencia despierta.

No midan más al verso, ni encasillen al que escribe.
Yo quisiera haber sido romántico y decir: “(…) pero en mí
jamás podrá apagarse la llama de tu amor.”
O Modernista: “Juventud divino tesoro (…)”
O vanguardia: “Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos”
Más temo que irremediablemente he tonificado el alma
bebiendo de las muchas y divinas aguas del pensamiento humano,
por eso académicos, les pregunto:
¿Por qué encasillar el verso si es puro sentimiento?
Si algún día de mí se ocupan quiero que solamente digan:
Que era un loco, escribía de todo o nada, divina
locura es el mal que yo siempre he padecido.

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