miércoles, 25 de mayo de 2011

Mi dolor exuda
luz de tristeza
haz de quebranto.
¿Qué será mejor :
una mentira cierta
o una verdad truncada?

Hoy subí el muro
de mis miedos
colgado de mis penas
a cuestas mis pesares
llevaba un cuchillo verde
una esperanza gris
una pupila roja
una garganta dilatada.

Desde aquí nadie me escucha
todos están borrachos
en esta selva de terror
y de números
si alguien me escuchara
no me tiraría su cuerda,
todos se cuelgan de sus problemas
y si te ven vuelven la mirada.

En este mundo de cemento
y números no hay lugar
para el amor per se,
todo lo que es sentir
ha quedado obsoleto.

Las personas aprecian
más el dinero que la fidelidad
lo se porque me lo han dicho
lo se porque toca
vivir agazapado
con miedo, enajenado.

La felicidad depende del dinero
del poder adquisitivo,
de las veces que salimos
a comer innecesariamente
comida chatarra.

El amor depende
en toda su instancia
de la capacidad de compra
y del poder de endeudamiento.

Seguro mis bisabuelos
fueron inmensamente más felices que yo
y no tenían remotamente lo que yo tengo
y eso que comparado
con otros yo no tengo
absolutamente nada.

Hoy voy a sentarme
sobre el poniente
para ver al sol morir
¡quien fuera Helios!

Dejaré de pensar
sentir
sufrir
amar.

lunes, 16 de mayo de 2011

Elegía primera

Ya no podré decirte
que te amo
pues estoy perdido en tu silencio
y no encuentro la salida
de esta jungla de cemento
que es la vida.

Ya no te sueño amándote,
derritiendo tus labios a besos como vela votiva.
Ya nada de mi mundo te sorprende,
mi fidelidad hacia ti es ahora
poco menos que mendrugo.

Todas las ilusiones rotas
como cántaro de lechera,
no vale la pena llorar
sobre el estropicio en que se
nos está convirtiendo la vida.

Ahora quiero hablar sobre las rocas
esas inmutables cosas que sucumbieron
al paso del tiempo, esas que ya no sienten
el dolor de una pérdida.

Quién fuera piedra inerte
para no derramar gotas de sal
que se decantan desde mi alma
a través de mis ojos.

Estos mismos ojos que brillaron
de alegría atónita aquel lejano febrero.
Ahora no quieren ver el cilicio
que cargan mis espaldas.

Es preferible morir un Viernes Santo
y no resucitar jamás al sufrimiento
que morir las mil muertes pensando:
Dónde estás, quién calienta el
lado frío de tu alma?

En el bastón de plata
donde apoyo mis penas muertas
se enrosca una serpiente astuta y taimada
que me mira desde ningún lado
La serpiente te dijo:” Anda
ve donde esta él y dile que esta manzana
es dulce y al paladar sublime”

Y la probé hastiado de la vida ajena y propia,
mueca feroz de lo eterno, solo para abrir los ojos
y comprobar que no estoy en un lecho de rosas.

No volveré la mirada atrás por sobre mi hombro
no sea que petrificado quede ante mi poca Fe.
Caminaré siempre adelante
firme y sereno, esperando
encontrar mi sombra perdida y coserla a mi planta.


No se si aún te amo
porque alguien me esta
gritando desde mis entrañas
en sueños me dice que salte al vacío
sin alas ni paracaídas.
Al final remontaré las alturas
en las alas de Hipsípila
o quedaré astillado en el abismo
lóbrego sin posibilidad alguna de oír mi:
Levantate y Anda”

Efrain Cuendis
mayo 9, 2011

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